lunes, 18 de octubre de 2010

Atajar o atajar, no hay ningún dilema

Un volante de creación puede fallar un pase profundo y nadie lo condenará. Un volante de contención puede no anticipar al rival y nadie dirá nada. Un delantero puede hasta perderse un gol solo frente al arquero y no será crucificado ni por la prensa ni por su hinchada. Pero el puesto de arquero es distinto, basta un error de éste para que el partido perfectamente pueda ser perdido por su equipo.

No importa si antes hizo 10 atajadas espectaculares, todos recordarán solamente el error que hizo perder a x equipo. Una salida en falso, un bote inesperado o una simple descoordinación con un defensa es suficiente para que un arquero pase de héroe a villano en un par de segundos. Es que los errores de los porteros son distintos: son las únicas fallas en las que el marcador se ve modificado por ella. Si un volante pierde la pelota no pasa nada y el partido sigue igual, pero si al arquero se le pasa una pelota es gol del rival. Así de simple.

Claramente los arqueros son jugadores especiales: se visten de otro color, usan guantes y pueden tomar la pelota con la mano. Y mientras todos hablan que el gol es la esencia del fútbol o el orgasmo de un futbolista, ¿qué hace el arquero? Los evita, o como podrían decir muchos, va en contra  de la magia del fútbol.

Muchos dicen que un buen equipo se arma a partir de un buen arquero, uno que le de seguridad a la defensa, un líder dentro de la cancha, un verdadero candado para el arco de los grandes campeones. Y así es, un gran equipo debe contar con un gran arquero, quien debe estar preparado para responder correctamente cada vez que sea necesario, ¿De qué sirve jugar bien si cada vez que el rival crea peligro convierte goles? De nada, y todo el bien juego se va al tacho de la basura…

Es muy difícil, así como en cualquier puesto, que un arquero no cometa errores. Casos como el de Buffon en Alemania 2006 o de Toselli en el sub 20 de Canadá el 2007, donde no fallaron prácticamente ninguna vez ninguna vez, por lo que era lógico que sus equipos tuvieran buenos resultados (Italia campeón y Chile tercero). Oliver Kahn podría haber sido mencionado por su excelente mundial de Corea-Japón 2002, donde hasta la final ante Brasil no había fallado. Pero todos se acuerdan su error en el remate de Rivaldo que terminó con el gol de Ronaldo…

El puesto de arquero es sin dudas ingrato. El mejor arquero no es el que hace la mejor atajada, sino el que más ataja cada vez es requerido. No sirve de nada que un portero "ataje un gol” si después de eso sale a cazar moscas en un corner. Es la regularidad la que marca la diferencia entre los arqueros que pasan a la historia con lo que se quedan en el montón. O ataja todo o es el villano. No hay dos opciones, es atajar o atajar, no hay ningún dilema.


lunes, 11 de octubre de 2010

Lo que queda de campeonato: 8 partidos, 24 puntos y 3 clásicos

El campeonato chileno está que arde. Sólo quedan 8 fechas para el final y los tres grandes de nuestro fútbol luchan arduamente por conseguir un nuevo título. Colo Colo (57 puntos) tiene una leve ventaja de 3 puntos respecto al segundo, Universidad Chile (54), quien a su vez es seguido de cerca por Universidad Católica (53). De esta forma se avecina una estrecha pelea por conseguir el torneo nacional, más aún si consideramos que los líderes aún deben jugar entre ellos.

 Luego de que este fin de semana el campeonato no se jugara debido a los partidos amistosos que disputa la selección chilena por Asia, el torneo vuelve a su curso normal y la vigésima fecha se disputará entre el viernes y domingo próximo, en la que destacan los duelos entre Unión Española ante Universidad de Chile y el de Colo Colo versus Universidad Católica.

Lo que queda de torneo será entretenido, pero lo curioso de esto es que ninguno de los tres equipos grandes que lo protagonizan ha logrado una regularidad a lo largo del año, perdiendo puntos ante equipos de mitad de tabla hacia abajo nadie hubiese pensado.

Hace 3 semanas que los medios hablaban de crisis en Colo Colo luego de haber perdido la punta a manos de la U que vencía a Santiago Morning. ¿Qué pasó? Los azules perdieron ante O’Higgins y Palestino en el Estadio Nacional y dejaron pasar una linda oportunidad de alargar distancias con los albos, quienes volvieron a conseguir la punta.

Lo mismo sucede con la UC, que desde la llegada del argentino Juan Antonio Pizzi no ha conseguido un rendimiento estable que les permita alejarse de sus dos tradicionales rivales.

Resulta que el equipo que mayor regularidad ha alcanzado es Audax Italiano, quien lleva 12 fechas invicto, pero que está a lejanos 10 puntos del líder Colo Colo. Y tampoco se puede decir que el equipo dirigido por Omar Labruna exhibe un juego muy vistoso. Es un esquema práctico en el que sus jugadores no tienen problemas en cederle la pelota a los quipos de mayor jerarquía, como quedó demostrado en el triunfo a base de contragolpes a Colo Colo en el Estadio Monumental y en el empate ante la U en Sausalito. Claramente el objetivo de Audax es conseguir un lugar en la liguilla para la Copa Libertadores y el próximo año volver a disputar un nuevo torneo internacional.

Así se presenta el torneo nacional, que en caso de ser conseguido por Colo Colo dará pasajes a la Libertadores al segundo lugar, por lo que ambas universidades no pueden seguir enredando puntos. Deben seguir a la caza de Colo Colo o al menos conseguir la segunda ubicación.

8 partidos, 24 puntos en disputa, 3 clásicos por jugar. Eso es lo que queda y claramente lo que suceda en los enfrentamientos entre los tres grandes del país marcará una tendencia para saber cuál de éstos se quedará con el título, en un torneo largo que ilustra las claras diferencias económicas y de jerarquía entre los equipos grandes y los chicos.

Y no defiendo los torneos cortos con playoffs, lo que deben que hacer las sociedades anónimas no es nivelar hacia abajo, sino nivelar hacia arriba. Pero ya habrá tiempo para escribir sobre las modalidades de torneos y la que creo mejor para el fútbol chileno… 

jueves, 7 de octubre de 2010

¿Qué onda, Loco?

El aporte que ha hecho Marcelo Bielsa al fútbol chileno es indudable. El segundo lugar en las pasadas clasificatorias es un buen reflejo del cambio de mentalidad que implantó el rosarino en el futbolista nacional.

Por otro lado, está clara también la “excentricidad” en la personalidad del trasandino. Su obsesiva forma de ser es reconocida tanto aquí en Chile como en Argentina, y se le destaca que es justamente esa personalidad la que lo ha llevado a muchos de sus éxitos.

El de hoy fue un episodio raro. Luego de que el director técnico de la Universidad de Chile, Gerardo Pelusso, criticara el hecho de que el partido de su escuadra estuviera programado un día después de la llegada de la selección nacional de su gira por Medio Oriente, el “Loco” decidió marginar a los 4 seleccionados azules convocados a la gira. Cabe señalar que Felipe Seymour ya había sido descartado por una polémica lesión que no fue tratada por la falta de kinesiólogo en la delegación nacional

Es así como Eugenio Mena, Juan Abarca, Edson Puch y Eduardo Vargas pierden una excelente oportunidad para ganarse un puesto en el combinado nacional de cara a la Copa América del próximo año, torneo que servirá de trampolín para las eliminatorias hacia Brasil 2014.

El punto que cuesta entender de la decisión de Bielsa es por qué marginó a los futbolistas, siendo que el conflicto se había iniciado a nivel dirigencial cuando el presidente de la comisión fútbol de la Universidad de Chile, José Yuraszeck, había criticado el caso de Seymour. Pero pregunto yo, ¿Qué culpa tienen los jugadores?

La respuesta es una sola: ninguna. Se está perjudicando a un grupo de deportistas por un tema ajeno a ellos, que se habían ganado la nominación a base de buenas actuaciones en el torneo nacional.

Una mala decisión del Loco, que se suma a las constantes fallas en la comunicación con la prensa y una serie de mediadas “extrañas” de su parte. Recordemos también la marginación que sufrieron en un momento Carlos Villanueva y Marco Medel, ex jugadores de Audax Italiano.

Bastaba que la ANFP reprogramara el duelo de la U con Unión Española para el domingo 17 de octubre, en lugar del sábado 16, para que la situación se arreglara y Bielsa contara con todos los nominados para los partidos contra Emiratos Árabes Unidos y Omán. No se hizo y luego se tomó una decisión equivocada, que más perjudica de lo que ayuda para el progreso del fútbol chileno.

Y que quede claro que no estoy crucificando a Bielsa ni pidiendo su salida, sólo doy cuenta de esta drástica determinación que es errada y en nada aporta a nuestro fútbol. Yo le preguntaría: ¿Qué onda, Loco?